Las ilustraciones de Inga Moore

Hay cuentos de niños, que son también para mayores. A mí me encantan los libros clásicos para niños. Antes de que naciera J. compré una recopilación de los libros de Beatrix Potter, incluso durante el embarazo, y en pleno ataque creativo (que me suele dar hacia el final), me dediqué a copiar algunos de los personajes protagonistas de los cuentos: la oca Carlota, el señor Raposo, y por supuesto Peter Rabitt, de hecho fue el único que conseguí acabar completamente. El objetivo era enmarcarlos y colgarlos en la habitación del niño, pero como otras tantas cosas, el proyecto se quedó en eso, en proyecto.
En fin, esos cuentos fueron los primeros que tuvimos en casa, y aquí siguen, mudanza de por medio y 5 años después. Las historias son bonitas, y a los niños les gustan, pero lo que me rechifla son las ilustraciones.
En Diciembre tuve que ir a Londres a trabajar, y como había que llevar algo a los niños y no tenía mucho tiempo entré en Hamleys a buscar cuentos. Y allí me entró por los ojos este.
La historia es preciosa pero las ilustraciones son maravillosas, y así descubrí a Inga Moore. Al principio pensé que se trataba de una señora de principios de siglo, probablemente ya fallecida…pero no. Vivita y coleando está. Vive en plena campiña, en una casa preciosa de estilo paladiano. Qué mejor inspiración para ilustrar el famoso cuento El Jardin Secreto, de Frances Hodgson Burnett.
Navegando por la red se pueden encontrar muchísimas imágenes de sus libros. Son realmente preciosas. Y esta vez creo que el proyecto que un día empecé lo voy a rematar.
Besos