De Picnic

Este fin de semana, necesitábamos salir de Madrid. Yo llevaba unos días bastante pachucha, de bajón, y mi marido decidió arrastrarme a la sierra para respirar aire puro y soltar todas las miasmas. Vamos, remedio de la abuela total.

Los niños estaban encantados con la idea de un picnic en el bosque, poder jugar a sus anchas y comer bocatas. Así que hicimos una carne asada, unos quesos, pan y un bizcocho y a disfrutar.

Besos