Guirnalda

Esto de las guirnaldas empieza a ser un poco obsesivo, lo sé. Y el otro día mientras veía la tele se me ocurrió que podía hacer una con los restos de papeles que me quedaron de los cuadritos que hice para el cuarto de la heredera y que os enseñé en agosto aquí, y hacer una miniguirnalda para el corcho de la cocina.

Así que me puse a doblar los restos que tenía. Unos más grandes que otros, claro.

Y a cortar triángulos por la doblez, de modo que quedaran como rombos doblados.
Y luego con celo los colgué de la cuerda.
Y ¡listo!
Ya tenemos guirnalda colorida para la cocina. Esta vez los niños no participaron, porque obviamente estaban en la cama, pero estoy segura que les puede gustar y entretener un rato hacerla ellos.
Besos