Exposición de Cezanne (II)

La pintura de Cezanne (1839-1906), su forma de ver la realidad, supone una de las mayores influencias en el desarrollo de la pintura del s.XX, la base del cubismo.
Pero tranquilos que no pretendo dar una clase sobre el pintor francés, sino mostraros de qué manera vimos la exposicón con seis niños, bueno cinco, porque la heredera llegó dormida y se despertó cuando salimos del museo.
Cezanne by La Merienda a las 5
La exposición está dividida en dos partes tal y como se especifica en el título: Site / non-site, haciendo referencia a la obra pintada al aire libre (paisajes) y la de interior (bodegones o naturalezas muertas). Cezanne al contrario de algunos de sus contemporáneos fue un hombre al que le gustaba pasar mucho tiempo solo. Hasta muy mayor se daba larguísimos paseos por el campo, dando igual que lloviera o no, nevara o hiciera un sol abrasador.
Como os contaba ayer aquí, mi cuñada había preparado unas carpetas chulísimas para los niños (de entre 4 y 9 años). Una de las actividades consistía en buscar en cada sala un cuadro que aparecía representado en las hojas. Eso les hacía estar atentos y buscar la correspondiente obra hasta completar todas las búsquedas. Acompañando al cuadro que había que encontrar, en algunos casos,también había una imagen o algo que podía identificarlas, o asociarlas a algo de nuestro día a día. Por ejemplo los caminos y curvas nos recordaban a algunos de los caminos que rodean La Granja por los que han ido los niños; los paisajes de Saint Victoire a la montaña de Marbella que ven cada verano. Y las imágenes más “cubistas”, a los juegos de construcciones de madera.

   Cezanne by La Merienda a las 5
También se les puede hacer describir lo que ven. Por ejemplo en esta obra, tenían que ver cuántas figuras humanas había representadas. Parece mentira, pero quizá por la altura los niños y su perspectiva, la figura abrazada al árbol no había forma de que la vieran 
Otra de las cosas que hicimos, fue enseñarles a leer las cartelas. Y mi hijo mayor como ha aprendido a leer este año, y está en plena fase leo-todo-lo-que-se-me-pone-por-delante,estaba feliz. Así sabían el título de cada obra, y buscaban si representaba o no algo similar.
Así, con estas pequeñas pautas, todos disfrutamos de la exposición que al final vimos en una hora. Que conste que los nuestros eran los únicos niños; los bedeles estaban un poco tensos y eso que conseguimos que no corrieran, hablaran bajito, y estuvieran tranquilos. El resto de visitantes estaban encantados, y muchos nos lo demostraron dándonos la enhorabuena, o comentando con los niños algunas cosas.
Bueno, ¿os animáis o no? Ya estamos planeando la próxima visita cultural…

*NOTA: Las fotos de los cuadros están sacadas de la web del Museo Thyssen y de El Periódico ya que en la sala está prohibido hacer fotografías, ni siquiera con móvil.

Besos