Nuevas perspectivas

retrato

En el post de mis Objetivos para el año 2017, te comentaba que quería darle un nuevo aire al blog, y ya no sólo de imagen , sino darle una nueva vuelta al contenido, convirtiéndolo en una ventana por la que mostrar las cosas que ahora mismo me interesan, las que busco y encuentro por ahí en distintos blogs, las que pruebo y me resultan, las que pruebo y no, las que me gustaría probar.

Al hacer balance hace unas semanas me daba cuenta de ¡cuánto había cambiado en los últimos años! Mis intereses han variado, mi estilo ha evolucionado y sobre todo mis circunstancias han cambiado.

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Objetivo Año 2017 (I)

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Ante todo, muchísimas gracias por la gran acogida. Me siento muy acompañada en este #objetivoaño2017, que hoy comienza. Para quien se perdió el post anterior, hoy comenzamos una serie de entradas en las que nos prepararemos para que el año que comienza en breve, sea lo mejor posible.

Efectivamente, como dice el dicho “el hombre propone y Dios dispone” pero cada vez tengo más claro que nuestra actitud ante la vida influye muchísimo en nuestro futuro. Así que nuestro primer paso en esta preparación para el 2017, será lograr tener una actitud positiva firme y consistente.

¿Y eso como se consigue? Seguir leyendo

5 minutos para ser más productivo

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Como decía el mes pasado en Cómo gestionar bien tu tiempo, tengo una verdadera adicción por exprimir al máximo las horas para a cambio, logar sentirme más a gusto conmigo misma, por tener la sensación, al final del día, de que he hecho todo lo que tenía que hacer.

Una de las primeras cosas que aprendes cuando te metes en este “mundillo” es la importancia de la planificación. Pero planificar tampoco es fácil, y en muchos casos, un arma de doble filo, que puede provocar el doble de estrés que si no lo hicieras, al ver que eres incapaz de cumplir tus objetivos.

Las famosas listas pueden convertirse en una losa desmotivadora, en vez de una herramienta de ayuda. Y no te creas, lo digo con conocimiento de causa.

Hasta que encontré un sencillo método para hacerlas y  que aplico cada día al llegar a la oficina:

  1. COGE UNA HOJA EN BLANCO. Aunque tengas una agenda, es mejor que cojas un trozo de papel.
  2. DURANTE 2 MINUTOS escribe todo lo que tienes que hacer en el día.
  3. Ahora pon un asterisco (*) delante de las 3 cosas que TIENES/DEBES hacer hoy. Las 3 imprescindibles.
  4. A continuación escoge, poniendo un guión (-) delante, 2 cosas que tendrías que hacer SI TE SOBRARA TIEMPO. 
  5. Ahora elige de las 3 que tienen asterisco, la más FÁCIL Y RÁPIDA de hacer. Tras acabarla no olvides tachar. Sigue con ese criterio en la siguiente elección, hasta que llegues a las que tienen un guión.5-minutos-para-ser-mas-productivo

¡¡Verás cómo te cunde la mañana!! Y muchos días no sólo completarás la lista sino que tendrás tiempo para hacer algo más de aquella lista inicial.

Te invito a que pruebes y me cuentes tu experiencia.

Besos,

 

Cómo planificar la organización de una casa

{La vuelta al cole} supone una reestructuración de tareas en casa y mucha, mucha, planificación
Cuando empecé a acercarme a la fecha en que probablemente me dieran el alta empecé a darle vueltas a la cabeza de cómo organizar todo. La casa, mi tiempo, los niños, sus deberes…
En casa no contamos con la ayuda de nadie, al menos por ahora. Pero si cuento con un marido bastante dispuesto a hacer lo que haga falta en las tareas del hogar y siempre que puede, con los niños. 
Así que mi plan tenía que incluirle a él, su extraño horario laboral, y a los niños. 
Por un lado está la casa: el mantenimiento básico diario, las rutinas puntuales (plancha, cambio de sábanas y toallas, limpieza de cristales, etc.) y el abastecimiento (compra, recados, arreglos).
Por otro, los niños: sus extraescolares, los deberes, sus rutinas.
Sobra decir que el Excel y yo somos, a estas alturas de la vida, íntimos amigos y siempre termina solucionándome la papeleta. Disfruto rellenando columnas, haciendo listas, imprimiendo y colocándolos en un lugar visible de casa, donde se los explico cual maestra ciruela a todo aquél que me quiera (o no) escuchar.
Pero toda esta organización y planificación no siempre funciona a la primera, y en la mayoría de los casos, tengo que retocar y readaptar tareas porque lo que parecía sencillo en la práctica es inviable. Así que cuando planifiques, date un margen de prueba, una semana, o incluso dos, para ratificar si es válido o no, y por supuesto para modificar lo que sea necesario. Más vale cambiar a tiempo que frustrarse pronto al vernos incapaces de cumplir.
A la semana, una vez todo empiece a rodar, si, tendrás un plan. Yo tengo ya un plan y parece que funciona. 
Es muy importante asignar tareas. No acaparar. Por defecto siempre intentamos encargarnos de la mayoría de las cosas, y al final, por experiencia, terminamos saturados. Y es que es más fácil asumir que delegar. Y yo soy la primera que tengo que aprender.
En el primer excel que suelo hacer hay más cosas de mi color que del color de mi marido. En el segundo la cosa se equilibra, porque tengo que reconocer que no llego, y sobre todo, que las tardes con los niños no son tan productivas en la práctica como suponía en el papel. El cansancio acumulado, tanto mío como de mis hijos, también hay que tenerlo en cuenta. 
Otras cosa que creo que es importante es organizar por bloques: por un lado la mañana, por otro la tarde, y después la noche. Es lo que Flylady describe como rutinas. Pues bien, esas rutinas son muy importantes, especialmente la de la mañana y la de la noche. Parece una chorrada, pero si fluyen, si funcionan y sois capaces de cumplirlas sin problema, el noventa por ciento de la organización será un éxito. 
Para ello te recomiendo que aproveches bien tu rutina de mañana, la exprimas al máximo. Más vale adelantar la hora de despertarse aunque cueste muchísimo apagar el despertador, y adelantar cosas antes de acostarnos, que emplear más tiempo por la tarde, cuando estamos todos más cansados y ya bastante hay con deberes, duchas, cenas…
En un próximo post te cuento como es nuestra rutina de mañana por si te sirve de ejemplo. 
Por ahora, apunta todo lo que haces cada día, desde que te levantas hasta que te acuestas, lo que necesitas para que tu casa esté decente, lo que necesitan tus hijos, y con qué ayuda cuentas para hacerlo todo. 
Divide en bloques, reparte tareas, delega y prueba. Date un margen de tiempo y rectifica lo que necesites. 
Y no te olvides de disfrutar, de descansar y de tu tiempo para ti, porque merece la pena.
Un beso fuerte,

Cómo ahorro III: menús familiares

A lo largo del año preparo distintos menús conforme a la estación en la que estemos, pero sobre todo dependiendo de si los niños tienen o no comedor.
Para mí lo principal de estos menús es que tengan platos cómodos. Cómodos de hacer y cómodos de comer, porque en casa al mayor y a la pequeña les cuesta. El mayor es de los que comen lentísimo, a su ritmo y a la pequeña, come bien pero determinadas cosas se le hacen bola con gran facilidad. Por eso, desde hace tiempo opté por los platos únicos o los platos combinados.
Durante la temporada escolar solo tengo que preocuparme por las cenas, que trato que sean complementarias al menú del colegio. Pero durante las vacaciones me toca hacer malabarismos.
Una especialista en nutrición infantil antes del verano me insistió en la importancia de los hidratos de carbono en la dieta de los niños, especialmente de aquellos que se mueven mucho, que practican deporte, etc. Y es que siempre había tendido a darles sobre todo verduras y proteínas, desatendiendo a la pasta o al arroz que quedaban relegados a una vez por semana. Nunca olvidaré esta frase que me dijo: si a la hora de la merienda tu hijo no quiere más bocata, no insistas en que se coma lo de dentro (embutido principalmente) sino el pan, porque eso será lo que le de energía.
Por supuesto todo dentro de un equilibrio y sabiendo que las necesidades de mis hijos no son las mismas que las mías.
Este mes, además de tenerles en casa comiendo, nos enfrentamos a la famosa cuesta de septiembre, por lo que he intentado que mis menús sean buenos, bonitos y baratos. Si, hay tres días a la semana pescado, pero congelado, y pollo, asado, que cunde un montón y me da para hacer croquetas para una cena, para ensalada…, también hay ternera, picada, para las hamburguesas, un pastel de carne y repollo o para la salsa boloñesa de los macarrones. Verdura todos los días y pasta, arroz, patatas y legumbres.
Lo siento, en nuestro menú no encontrarás platos sofisticados. Más bien platos de toda la vida.
Pero vayamos al grano, y al objetivo principal de este post. ¿Cómo elaboro los menús?
1. HACER UNA LISTA DE PLATOS 
Muy sencillo. A finales del mes en un folio en blanco hago una lista de platos que sé que los niños comen bien, y que me resultan fáciles de hacer. Escribo todos los que se me ocurren, sin orden y sin categoría.
Si tengo los ingredientes principales en casa pongo un asterisco al lado. Si tengo cupones u ofertas de algún ingrediente importante, pongo una C. Luego voy escogiendo entre los platos que tienen asteriscos y alternándolos de forma que quede un menú equilibrado. Primero elijo las comidas, y en función de estas pongo cenas.
Cuando no estoy inspirada cojo algún libro de recetas, estos son mis favoritos de los últimos meses:
– Los libros de Jamie Oliver: Escuela de cocina y Comidas en 30 minutos son nuestros preferidos, especialmente el primero.
La comida de familia de Ferrán Adriá: tiene menús de todo tipo pero bastante normales para lo que simboliza el chef. Lo mejor es que te da la lista de la compra, las cantidades según el número de raciones que necesites preparar. Muy práctico.
Cocina para los niños: un libro con recetas para niños pequeños, pero también con la adaptación de platos típicos de adultos para niños de más de tres años. Este mes hemos sacado varias ideas de este para los platos únicos.
2. ELABORAR MENÚS
Este mes he preparado menú para dos semanas, pero siempre mantengo el siguiente orden en las comidas:
LUNES: verdura + pescado
MARTES: pasta + cerdo ó ternera
MIERCOLES: legumbres con verdura + huevo
JUEVES: verdura + ternera
VIERNES: verdura en puré + pescado
SABADO: arroz + pollo
DOMINGO: asado (cerdo o ternera) + verduras + patatas
Sobre estas bases he ido haciendo los platos, cambiándolos cada quince días.
Para las cenas hago lo siguiente:
LUNES: salchichas + puré de patata casero
MARTES: verdura con bechamel y queso
MIERCOLES: ensalada + palitos de merluza al horno
JUEVES: Sandwich de jamón, queso y tomate
VIERNES: Pizza (innegociable)
SÁBADO: Sopa de fideos + croquetas
DOMINGO: tortilla (de patatas, francesa, con tomatitos…)
El mes que viene la cosa cambia, porque se quedarán a comedor los tres, así que tendré que hacer un menú de padres para medio día y trabajarme las cenas en función del menú colegial.
En algunos colegios sé que junto con el menú del mes dan una orientación de lo que sería una cena equilibrada, en el nuestro por ahora no, pero bueno, es tener un poco de sentido común y jugar también con la merienda.
3. HACER LISTA DE LA COMPRA 
Una vez que tengo los menús listos hago la lista de la compra hoja en mano y delante de la despensa y la nevera. Como en los platos escogidos había prioridad por los que tuviera los ingredientes principales en casa y o si no que tuvieran cupones de descuento al final no sale una lista muy larga, sino muy básica que solo completo con aquello que necesito de otras áreas (droguería, limpieza…).
4. HACER LA COMPRA
En este post de la semana pasada encontraras nuestros trucos para hacer una compra económica.
¡Y esto es todo! Espero que estas entradas sobre ahorro te hayan sido útiles. Si es así, no dudes en compartirlos. Si tu tienes otro método o trucos ¡cuéntanoslo!
Un beso,

Como ahorro (I)

No soy una persona ahorradora. Tampoco despilfarradora. Me considero del montón, de las que de vez en cuando se da un capricho, de las que le gustaría vivir mejor.
Y como una superviviente más de esta crisis, con un marido autónomo, me tengo que buscar la vida para organizar nuestra microeconomía.
Como decía el lunes, no soy una experta, pero si me gusta saber del tema y la primera lección que aprendí era que tenía que saber qué tenía.
Confieso que he pasado por épocas en las que me negaba a mirar el estado de nuestra cuenta por miedo a llevarme un disgusto y me aferraba a la máxima de ojos que no ven corazón que no siente. Sin embargo esconder la cabeza JAMÁS será la solución.
Así que el primer paso para tener una economía doméstica sana es mirar tu cuenta bancaria cada día. Eso y conocer al dedillo a tus enemigos: la Señora Hipoteca, Doña Letra del coche, las hermanas Agua, Luz y Gas, el vecino Don Teléfono, etc…
Sí, soy muy de hacer hojas de Excel para todo, pero también de guarrinear hojas y hojas con cifras. Con las entradas, con las salidas.
Una vez que conoces con los ojos cerrados todos los datos, especialmente hasta el más mínimo gasto, toca elaborar un plan. Crear un presupuesto.
Yo me he dedicado a hacer presupuestos en mi trabajo casi siete años, por lo que el tema no se me da mal, o eso creo. Pero la clave no está en este punto sino en cumplirlo. ¡AH! Y ahí es donde es muy fácil fallar, por lo menos nosotros.
Este mes de agosto decidimos hacer una prueba y tratar de vivir con el sistema de sobres y funcionó. Sobre todo a la hora de controlar el gasto para cosas personales, porque en verano, queramos o no siempre surgen gastos como aperitivos, helados, cafés, comidas y cenas con los que no cuentas y es muy fácil reventar cualquier presupuesto.
De este modo, al sacar la cantidad destinada para eso éramos conscientes de lo que teníamos, de lo que gastábamos y sobre todo de si nos teníamos que frenar para que nos alcanzara todo el mes. Lo mismo hicimos con el sobre para comida, y eso nos obligó a desarrollar lo que sería el tercer punto básico: elaborar un menú de comidas, meriendas y cenas, y sobre él hacer la lista de la compra con los productos necesarios para cocinarlas.
Pero ya metida en faena decidí rizar el rizo y crear esos menús y la lista de la compra con ayuda de los cupones que nos había dado Día con la compra de finales de Julio.
Puede que resulte un tostón, sobre todo si no tienes mucho tiempo, pero esto te llevará un rato de un día, y no sólo te ahorrarás dinero, sino también muchos quebraderos de cabeza a la hora de cocinar. Y lo confieso, me encanta comprobar en cada tique lo que nos hemos ahorrado.
En resumen, hay unos cuantos pasos importantes no, imprescindibles para tener una economía doméstica sana:
· Habituarnos a mirar nuestras cuentas a diario
 
· Conocer no solo nuestros ingresos sino sobre todo nuestros gastos
 
· Elaborar un presupuesto con lo que tenemos y lo que sabemos que va a salir para poder ahorrar
 
· Hacer lo posible por cumplir ese presupuesto haciendo uso de sistemas varios y de todos los trucos que conozcamos.
El próximo lunes, para finalizar, te contaré en un tercer post cuales han sido los trucos que hemos usado en los últimos tiempos, un libro y varias webs y plataformas que te serán muy útiles. Este viernes permíteme que cambie de tema para que entre un poco de aire fresco, que también hay que disfrutar de las cosas bonitas de la vida.
Besos,

10 ideas para llevar una agenda

10 ideas para llevar una agenda
Una de las herramientas imprescindibles si queremos ser organizados este año es una agenda.
Personalmente me gustan más las tradicionales, de papel más que las aplicaciones. Antes me daba igual el modelo, primero llevaba las de la empresa de mi padre que eran pequeñas y de tapa blanda y después escogía la que más me gustara de las que regalaban con las revistas de enero, pero desde hace unos años mi agenda tiene que cumplir dos requisitos: tiene que caber prácticamente en cualquier bolso y ha de ser de página-día.
Tengo dos agendas. La del trabajo en la que solo apunto cosas del trabajo y que no sale de la oficina salvo casos excepcionales. Y la personal, en la que apunto cosas mías, de los niños, de la casa y del blog.
Como sé que este año será muy especial, quise hacerme con una agenda personalizada.  Así es como conocí a Mª José y su fabuloso {Seda & Papel}.
10 ideas para llevar una agenda
Fue en mi época de universidad cuando empecé a llevar agenda, apuntaba todo: las clases, las lecturas, cuando tenía que devolver los libros a la biblioteca, o apuntes a alguna compañera, exposiciones, planes, etc.
Confieso que también he tenido épocas en las que no apuntaba nada, hasta que se me olvidaba algo realmente importante y retomaba la costumbre. Por eso, y para cumplir con {Mis objetivos del 2015} voy a apoyarme mucho en la agenda, en la planificación.
Pero ¿cómo la llevo? ¿Cómo la organizo?
1. La llevo siempre conmigo. Ya te enseñaré un día mi bolso, pero siempre la llevo junto con un lápiz. Si no me cabe llevo un cuadernito pequeño donde apunto las cosas que se me ocurren.
2. Utilizo en calendario mensualque suele haber al principio para apuntar cumpleaños, y eventos que sé con antelación. Así de un vistazo los veo todos.
10 ideas para llevar una agenda
3. Escribo las citas y tareas lo antes posible para que no se me olviden.
4. Reviso la agenda todas las noches y apunto lo que tengo pensado hacer al día siguiente.
5. Coloco las tareas por orden de importancia.
6. Dejo siempre huecos entre las tareas para las novedades que surjan.
7. Uso bolígrafos de colores según las tareas. Te puedes poner al principio un post-it con la chuleta que identifica cada color hasta que no tengas duda. Yo por ejemplo uso: verde (niños), negro (personal) , azul (casa), lila (blog) y en rojo lo urgente.
10 ideas para llevar una agenda
8. Pongo pos-itpara las cosas muy importantes, o si no me cabe en la hoja. También me gusta apuntarme mis propósitos, o los objetivos que me he puesto para esa semana…
9. Tacho las tareas hechas, pero este año voy a probar a poner un tick (como el símbolo de Nike) porque dicen que refuerza positivamente. A ver si es verdad.
10. Grapotickets, tarjetas, entradas o cosas importantes que puede que me sirvan para algo en el futuro.
Y para acabar, pero no por ello menos  importante: la agenda es una herramienta y sólo la controlas tú, no al revés. Es decir, sirve para que la consultes, para que al escribir las tareas pendientes se hagan más reales y sea más difícil que se te olviden. Pero tu agenda NO es tu vida.
10 ideas para llevar una agenda
Espero que estos tips te sean de ayuda si eres de las que todavía no se apañan con la agenda.
Y si te ha parecido interesante, te agradecerían un montón que compartieras el post con quien creas que le puede ser útil.

Un beso, 

Cómo planificar nuestros propósitos del 2015

 Año nuevo, vida nueva. El pistoletazo de salida ya ha sonado y me enfrento con mucha ilusión a este 2015 que sé será  muy especial. Desde hoy La Merienda a las 5 comienza un nuevo camino.
Para empezar, y siguiendo la tradición en esta semana me dispongo a poner por escrito  mis objetivos – propósitos para el 2015.
En estos últimos días he leído mucho sobre el tema en la blogosfera. Hay varias corrientes, pero principalmente dos: la que considera que ponerse propósitos es algo contraproducente y los que consideran que es necesario.
Yo lo llevo haciendo años y la verdad no me lo tomo como algo tan trascendental que me traumatice el darme cuenta de que no los he cumplido. Es verdad que ya el año pasado simplifiqué y traté de ser realista. Objetivos si, pero que realmente signifiquen algo o que tenga un interés real en ellos. Y funcionó (cumplí tres de cuatro).
Durante el año he tratado de recordarlos de algún modo, sobre todo el de leer, y al proponerme contarte en el blog cada mes un libro, me obligaba a leer al menos un libro mensual.
Por eso, cuando navegando vi en varios post de mi blogroll este método, me pareció perfecto para mí, y ¿por qué no para ti? Si has decidido hacer una lista de propósitos (eres de las mías) continúa leyendo, si eres de los que lo considera contraproducente, sigue leyendo también porque este método te gustará.
Se basa en la planificación. En la planificación y en el famoso “divide y vencerás”.
En cualquier caso hay que sentarse, coger papel y boli y escribir esos objetivos. Han de ser importantes, que nos cuesten pero a la vez realistas. Han de apetecernos conseguirlos. Y sobre todo tenemos que darles tiempo (doce meses).
Pero ahora, y es aquí donde radica la diferencia, no consiste en guardar la hoja y si te he visto no me acuerdo, porque efectivamente eso es lo que pasará, que no te acordarás.  Sino que aprovechando que estamos a principios de mes, trataremos de ponernos ciertas metas para final del mes que nos ayuden a la larga a cumplir con esos objetivos.
Igualmente, cada domingo, organizaremos nuestra semana de modo que hagamos algo que implique nuestros objetivos. ¿Y diariamente? También.
Un ejemplo sería:
OBJETIVO ANUAL: Pintar nuestra casa.
OBJETIVO MENSUAL: Proponerme pintar una habitación cada mes y qué semana dejaré resuelto el tema de la pintura (elección de colores, compra de herramientas).
OBJETIVO SEMANAL: Planificar qué día de la semana iré a comprar la pintura, o qué día me pondré  manos a la obra.
OBJETIVO DIARIO: Un día las paredes, otro los rodapiés, las puertas o los detalles. Limpiar y recolocar todo.
Dicen los expertos que lo ideal sería establecer varias categorías (finanzas, hogar, salud, espiritual, etc.) y asignar al menos un objetivo anual por  cada una.
¿Te apuntas? Yo el lunes te cuento con detalle cuales serán los míos. No te lo pierdas.

 

Un beso,